Cómo usamos la IA
Recurso de Mitigación de Daños por Agua usa inteligencia artificial en dos contextos específicos: conservación de artículos archivados y redacción de guías perennes nuevas. En ningún caso la IA reescribe textos históricos ni inventa noticias, entrevistas o datos.
Los artículos archivados se preservan tal como fueron publicados originalmente. La IA se limita a limpiar código HTML obsoleto, eliminar bloques de navegación descontinuados y extraer el cuerpo del texto sin alterar una sola palabra del contenido editorial. Las fechas, referencias temporales y redacción original permanecen intactas. Si un artículo antiguo dice "este mes" o "recientemente", esa frase se conserva porque refleja el momento de escritura.
Para las guías perennes nuevas, la IA genera borradores iniciales a partir de instrucciones editoriales detalladas: tema, estructura, tono, longitud, restricciones de lenguaje y lista de prohibiciones (palabras de relleno, fórmulas sensacionalistas, fuentes inventadas). Esos borradores pasan por revisión humana que verifica coherencia técnica, utilidad práctica y ausencia de fabricaciones. Si el borrador contiene una cifra sin fuente verificable, se elimina o se reescribe como afirmación general.
La IA no tiene acceso a bases de datos privadas, entrevistas reales ni estudios inéditos. Todo lo que "sabe" proviene de patrones en textos públicos. Por eso las guías nuevas evitan citas de expertos, resultados de encuestas propias y referencias a "investigaciones recientes" que no podemos nombrar. Si mencionamos una técnica o material, es porque circula en manuales, fichas técnicas de fabricantes o normativas de construcción accesibles al público.
El uso de IA nos permite mantener un ritmo de publicación constante sin sacrificar profundidad temática. Un redactor humano tardaría semanas en escribir diez guías detalladas sobre impermeabilización, secado técnico y manejo de aseguradoras. La IA produce esos borradores en horas, y el editor humano invierte su tiempo en verificar precisión, coherencia y tono en lugar de teclear desde cero.
No usamos IA para generar títulos clickbait, inflar conteos de palabras con sinónimos, crear variaciones automáticas del mismo artículo para distintas ciudades, ni producir respuestas genéricas a preguntas de lectores. Tampoco la usamos para moderar comentarios, analizar sentimiento de usuarios o personalizar contenido según perfil de navegación. El sitio no tiene comentarios públicos ni sistema de recomendaciones algorítmicas.
La transparencia sobre el uso de IA no es una disculpa. Es un reconocimiento de que la herramienta tiene límites claros: no inventa hechos confiables, no reemplaza experiencia técnica y no entiende matices locales sin guía explícita. Usada dentro de esos límites y con supervisión editorial estricta, acelera la producción sin comprometer la utilidad del contenido.
Si detectas un error que parece generado por IA (repetición extraña, contradicción interna, dato inverosímil), repórtalo por la página de contacto. Esos fallos son responsabilidad nuestra, no de la herramienta. Los corregimos con la misma urgencia que cualquier otro error editorial.